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El tema del artículo es muy interesante, aclaro que la opinión que expondré versa únicamente en relación al penúltimo párrafo, comparto el mismo de manera parcial, pues difiero que sea el método el que se cuestioné, ya que si se obtiene la información de manera ilegal, y si dicha información concierne a la vida privada de “persona (s) pública(s)” no es un método como tal, sino una intromisión totalmente ilegal en la vida privada de una persona, y por ende , de ninguna manera se coarta la libertad de expresión ya que ésta tiene sus límites los cuales están establecidos tanto en el orden jurídico nacional, como en el orden jurídico internacional, por ello no debe ser confundible el derecho a la libertad de expresión con el derecho al respeto a la vida privada, pues el segundo prevalece ante el primero, al menos, así lo ha señalado nuestra Suprema Corte de Justicia.
Ahora bien, el problema radica en que hacer valer un derecho, lleva años, mientras tanto el daño ya está hecho y no sólo la persona o titular de dicho derecho se ve afectada, sino también su familia. Alguien dijo que los medios de comunicación son el “cuarto poder”, en el tema que nos ocupa yo diría que son “el primer poder” ya que en segundos, un simple comentario a través de un medio masivo de comunicación puede destrozar la imagen de una persona” imagen que tal vez le llevó toda una vida en construir, y puede que se lleve los mismos para restablecerla, sobre todo en sociedades en las creemos todos los chismes que nos venden.
No obstante a lo anterior, comparto la idea que el tema que nos ocupa es cuestion de ética, como lo son la mayoria de las conductas humanas.
Muchos Saludos.
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